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December 26 Hace algunas semanas que una delegación de miembros de distintas onGs de Andalucía llegamos de Palestina y aún seguimos bastante impresionados por lo que hemos visto durante la pasada semana y, especialmente, por la única zona que no pudimos visitar, la Franja de Gaza Gabriel Ruiz Enciso de revistapueblos (Para Kaos en la Red) [25.12.2007 20:24] - 72 lecturas - 0 comentarios  (Gabriel Ruiz Enciso es coordinador de Proyectos de Cooperación de la Asociación Al Quds de Solidaridad con los Pueblos del Mundo Árabe de Málaga, participante en las cuatro delegaciones de onG’s de Andalucía en Palestina organizadas por esta asociación) Hace algunas semanas que una delegación de miembros de distintas onGs de Andalucía llegamos de Palestina y aún seguimos bastante impresionados por lo que hemos visto durante la pasada semana y, especialmente, por la única zona que no pudimos visitar, la Franja de Gaza. La situación de pobreza en Nablus, Belén, Jerusalén, Ramallah, Jenín o Hebrón es alarmante, así como la aberrante construcción del muro y el aislamiento de miles de personas en estas ciudades son un atentado contra la humanidad. El régimen racista de apartheid que ejecuta Israel incluso contra sus propios ciudadanos (es el caso de los árabes israelíes) es realmente escandaloso y todo ello configura un panorama terrorífico y desesperanzador, aún peor de lo que creíamos y de lo que nos llega a través de los medios de comunicación. Sin embargo, a muchos de nosotros nos impactó especialmente nuestra experiencia en la entrada a la franja de Gaza, tras ser rechazados una y otra vez durante más de seis horas por el ejercito israelí, a pesar de disponer de todos lo permisos requeridos. Un suceso del que informaron diversos medios de comunicación nacional e incluso internacional durante la pasada semana. En la franja de Gaza viven más de un millón y medio de personas hacinadas en un territorio minúsculo. El irracional bloqueo emprendido por Israel y avalado por la comunidad internacional ha dado lugar a una situación de extrema pobreza, hasta tal punto que hace dos semanas algunos medios señalaron que la situación era peor que la de Somalia. Este bloqueo ha conllevado que durante tres meses no hayan entrado apenas mercancías a la franja de Gaza, únicamente algo de combustible, agua y una reducida cantidad de alimentos a través de la Cruz Roja Internacional, sólo aquellos considerados imprescindibles (por Israel). Ni siquiera semillas para posibilitar la agricultura de subsistencia, o cuadernos de papel para que los niños puedan acudir a clase, cualquiera de estos objetos son considerados como innecesarios y “potenciales armas terroristas” por parte de Israel, a pesar de las fuertes críticas de diversos organismos internacionales y onGs. Cuando preparamos nuestro viaje realizamos con antelación todos lo trámites con la oficina técnica de cooperación del consulado español, y preparamos el material que íbamos a aportar a las organizaciones humanitarias con las que trabajamos en Gaza desde hace años: el Instituto Pedagógico Cana’an, que trabaja en el ámbito educativo con los niños de Gaza, intentando alejarlos de la violencia; y el Centro Palestino de Derechos Humanos (una de las organizaciones más valoradas, con numerosos premios y prestigio a nivel internacional, miembro de la Federación Internacional de Derechos Humanos y con estatus consultivo en el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas - ECOSOC), que fue noticia recientemente cuando su célebre y premiado presidente Raji Al Sourani, fue convocado en Jerusalén por el enviado de la UE a oriente próximo, Tony Blair, a un encuentro al que nunca pudo acudir, Israel tampoco le permitió salir. Entre otras cosas, traíamos material escolar, cuadernos, bolígrafos, algunos juguetes, balones e incluso chupetes, pero nada de esto pudo llegar a Gaza a pesar de nuestra paciente espera. Durante las seis horas que estuvimos en aquel inhóspito descampado a pleno sol con una temperatura que rondaba los 30 grados, recibíamos continuamente informaciones contradictorias y absurdas de las autoridades israelíes, como que nuestro consulado no había hecho bien su trabajo. Pero, sin duda, lo más impactante, fueron las condiciones en las que entraban y salían los escasísimos ciudadanos de Gaza que, a lo largo del día pudieron hacerlo. Una mujer arrastraba como podía una camilla con su hijo con las dos piernas vendadas, mientras los israelíes le hacían esperar y se negaban a abrirle la puerta. Una anciana era obligada a cambiar de silla de ruedas, siendo levantada por su familiar con enormes dificultades y con quejas de dolor. Una madre salía de la franja completamente cargada de bultos y con ocho hijos (uno de ellos con parálisis cerebral) sin que lograse que los soldados israelíes abriesen la puerta principal ante la estrechez de la pequeña entrada habilitada para el paso. La situación estaba acompañada por la presencia continua y amenazante de jovencísimos soldados israelíes generosamente armados que les apuntaban continuamente, mientras sus compañeros/as desde una ventana de cristal blindado ordenaban y gritaban con desprecio y de manera deshumanizada a los ciudadanos palestinos. Durante nuestra espera, miembros de otras onGs internacionales fueron también rechazados, dos de ellos tras entrar en la terminal y tras más de dos horas de interrogatorios. Al volver, hemos sabido también que ese mismo día una mujer murió intentando salir de Gaza, así como Human Right Watch ha denunciado el deleznable acto de chantajear a personas con problemas de salud exigiéndoles “colaboración” para recibir tratamiento médico, que en muchos casos al final tampoco reciben. Recientemente, un hombre con serios problemas de corazón que intentaba salir fue duramente interrogado y acosado durante más de tres horas, exigiéndosele colaboración a pesar de su visible empeoramiento y el riesgo para su salud. Ahora Israel confirma su intención de intensificar este cierre y aislamiento de Gaza, dejándoles sin combustible, luz ni agua, violando una vez más el derecho internacional, desatendiendo a una población de la que es responsable como potencia ocupante y comenzando el genocidio de más de un millón y medio de personas encerradas en algo muy similar a un campo de concentración. Entre las últimas personas que pudimos ver atravesar el puesto de control antes de su cierre, se encontraba una familia con su hijo con síndrome de Down. Este niño fue probablemente la única persona que mostraba una enorme sonrisa, dirigiéndose a todos los que allí esperábamos para saludarnos cariñosamente. Una compañera de nuestro grupo abrió una de las bolsa de material y le regaló un muñeco, un león de peluche, ante la visible alegría del niño, fue lo único que logramos que entrase en la franja de Gaza. Tras ello, abandonamos el puesto de control hacia Jerusalén, preguntándonos por Naciones Unidas, por la UE, por nuestro gobierno, todos ellos testigos y cómplices de lo que está sucediendo en Gaza. Y una vez más, miran hacia otro lado. December 06 Cuando emprendimos esta lucha éramos conscientes de que nos enfrentábamos a un enemigo múltiple y poderoso. Aún así creemos que merece la pena y no vamos a dejarnos amedrentar, por lo que queremos aclarar, para el que quiera escucharnos, los siguientes puntos: *1º Sobre las acusaciones de relación con ETA:* Exigimos una rectificación pública a la Policía.en relación a las acusaciones que vinculan al colectivo con ETA, su entorno o el incidente de la Giraldilla, así como a los medios de comunicación que las han difundido. Estas manifestaciones han sido realizadas sin base alguna, con un claro desprecio a la verdad y con la única intención de desprestigiar al movimiento. *2º Sobre los actos violentos realizados supuestamente por Casas Viejas:* El colectivo ha apostado y apostará siempre por la desobediencia civil no violenta. Así lo demuestran las dos acciones que hemos llevado a cabo; la resistencia bajo tierra y la acción de hoy en el Puente del V Centenario. Las manifestaciones que hemos organizado han sido pacíficas. El colectivo no ha realizado ni promovido en ningún momento actos violentos. *3º Sobre las acusaciones de torturas por parte de la Policía:* Consideramos muy graves los hechos vividos por los compañeros. Que hay torturas en este país no lo decimos nosotros, lo dicen organismos de derechos humanos como Amnistía Internacional y lo demuestran otros hechos recientes como la muerte de una persona en El Ejido o las imágenes de las torturas policiales en una comisaría de Barcelona. Respecto a Casas Viejas también hemos visto todos en los medios de comunicación acciones violentas por parte de la Policía (por ejemplo, golpeando a una chica indefensa en la cabeza) mientras que aún no hay ninguna prueba de actos violentos por parte del colectivo. *4º Casas Viejas va a continuar su lucha no violenta contra la especulación, por el derecho a la vivienda, por el uso de los espacios públicos y por construir iniciativas sociales y culturales autogestionadas y participativas. * La acción de desobediencia civil no violenta que los compañeros están llevando a cabo hoy en el Puente del V Centenario es una prueba de ello. Casas Viejas no ha sido desalojado, porque Casas Viejas somos nosotras y seguiremos luchando por aquello que creemos que es justo. La estrategia de criminalización no va a conseguir que olvidemos el mensaje de fondo de nuestra lucha. Nos sentimos orgullosas de nuestros actos y estamos convencidas de que *NOSOTRAS SOMOS LAS BUENAS.* --------------- *Que la verdad no estropee una buena noticia* El diario ABC publicó el domingo a doble página una amplia información que vinculaba directamente a Agustín e Ibán nada menos que con ETA. Tras la evidencia de la falsedad, el mismo periódico se ve obligado a rectificar en parte estos datos objetivos pero manteniendo el discurso principal a base de insinuaciones, suposiciones y deformaciones varias. Las 2 páginas de mentiras del domingo son parcialmente rectificadas por un escueto párrafo al día siguiente. El primer “etarra”, Ibán, es exculpado por ABC que se justifica en la supuesta contrastación con la Policía. Pero preguntar a la Policía no es contrastar, ya que esta misma también tuvo que rectificar. Si ABC simplemente nos hubiera llamado o hubiera leído la información publicada en otros medios habría advertido fácilmente que ni siquiera se hablaba de la misma persona. Pero lo importante para este periódico no es si la noticia era o no cierta sino lo bien que le venía a su línea editorial. El segundo supuesto “etarra”, Agustín, pasa ahora a estar “vinculado con el incidente de las Giraldillas” lo cual tampoco es para nada cierto por lo que exigiría su rectificación. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Bilbao (¡milagro de los trasvases!) se trata de vincular a dos activistas sociales pacíficos con la socorrida banda terrorista. El entorno de ETA crece cada vez más. La indignante costumbre de salpicar con sangre etarra a todo enemigo ideológico a manchado ya a partido políticos parlamentarios, asociaciones, movimientos sociales, ecologistas y estudiantiles, sindicatos y al propio presidente del Gobierno. Fuera de ETA y su amplio entorno, en una posición de supremacía moral, sólo queda espacio para la derecha más conservadora de la que ABC es todo un referente. Utilizar algo tan grave como el terrorismo para justificar prejuicios ideológicos es indignante y una falta de respeto a los más mínimos valores éticos y morales, tanto de la profesión periodística como de la condición humana en general. No espero que ABC se retracte de lo dicho ni matice lo insinuado de forma clara y contundente pero ya ha quedado en evidencia entre los mismos periodistas. El tiempo impondrá la verdad como ocurrió el día en que ABC se percató de que por muy bien que le sirviera ideológicamente la teoría conspiratoria del 11M ya no tenía ninguna credibilidad ni utilidad estratégica. Por desgracia no todo lo que se publica en los medios de comunicación es periodismo. Si por alguno fuera la defensa de “su” libertad de expresión sería perfectamente compatible con la censura y condena de cualquier opinión disidente. Quizás por ello este diario sea el único que pudo ejercer este derecho durante la dictadura franquista. Pero hoy –“imperfecciones de la democracia”- existen otros medios y sus mentiras no son ya verdad oficial. Artículo de Opinión de José García, periodista y miembro del colectivo Casas Viejas.
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